Estoy en un bar con una buena amiga tomando una cerveza. Le comento a mi amiga que tengo que escribir un artículo sobre ser vegano. Mi amiga me dice que ahora han sacado una nueva línea de Martin’s. Veganas. No puedo hacer otra cosa que responder con un: “¡oh!”.

Mi sorpresa se debe a que unas botas puedan ser veganas. Yo no sabía que las botas pueden ser veganas. Pensaba que solo las personas podían ser veganas.

Mi sorpresa se debe a que me preocupa que al enterarse de esto un vegano, de que existen botas veganas, el vegano se confunda y se coma las botas pensando que son comestibles. Me sabría muy mal por el vegano confundido.

¿Conocéis la expresión “el bistec está duro como una suela de zapato”?  Pues ya sabéis de dónde viene. Hablando de bistecs, no hay cosa que me dé más placer que ver a un alemán comer carne con ganas. Cuando veo a un alemán devorando carne, disfruto yo más viendo el espectáculo que el propio alemán saboreando la carne.

Cuando un alemán me dice que come carne, lloro de emoción. Ayer vi una pegatina que decía “comer carne era ayer”. Después de leer la pegatina me quedé reflexionando unos minutos. Llegué a la conclusión de que soy una troglodita. Después de llegar a la conclusión de que soy una troglodita, llegué a otra conclusión: pensé también que me gusta mucho ser una troglodita, y pensé también que me gusta pensar que soy una troglodita mientras me como un buen bistec.

Años atrás, era incluso más troglodita que ahora. Cuando alguien me decía que era vegetariano ¡pum! una luz roja se encendía en mi interior, empezaba a sonar y a girar y me decía “alarma, alarma, no te fíes de esa persona” (no me preguntéis por qué, es absurdo, lo sé). Como he dicho, esto era antes, cuando era una persona más troglodita que ahora. Esto era antes, antes de vivir en la ciudad de los veganos: Berlín.

En Berlín se lee más la palabra Vegan que la palabra Mickey Mouse en Disneylandia. Desde que vivo en Berlín he visto la más amplia variedad de productos, locales y personas veganas. Cruasanes, botas, bocadillos, sopas, camisetas, tomates, familias, niños, perros. Por cierto, ¿come carne el perro de un vegano? Así que me tuve que rendir. Si empezaba a sonar una alarma en mi interior cada vez que escuchaba la palabra vegano, me iba a arruinar comprando ibuprofeno para el dolor de cabeza.

Ahora me ocurre lo contrario: si alguien me dice que es vegano, me tranquilizo. Porque eso me hace recordar que vivo en un mundo en el que la gente puede elegir lo que come. En mi mundo, la gente no pasa hambre, trabaja para comprarse ropa, un teléfono de última generación o ir al cine. En mi mundo no hay una guerra. En mi mundo, la gente pasa frío en invierno, pasa calor en verano y decide si deja de fumar o de comer carne. Eso es un privilegio. Siento que vivo en un mundo privilegiado y que soy afortunada por ello. Donuts veganos ¡no dejéis de recordármelo!

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Estoy en un bar con una buena amiga tomando una cerveza. Le comento a mi amiga que tengo que escribir un artículo sobre ser vegano. Mi amiga me dice que ahora existe una nueva línea de Martin’s. Veganas. Mi reacción es: “¡oh!”.

Mi sorpresa se debe a que unas botas puedan ser veganas. Yo no sabía que las botas pueden ser veganas. Pensaba que solo las personas pueden ser veganas.

Quizás un vegano se come las botas solo porque sabe que son veganas. Esto me sorprende y me preocupa.

¿Conocéis la expresión “el bistec está duro como una suela de zapato”?  Pues ya sabéis de dónde viene. En relación con los bistecs: me encanta ver a un alemán comer carne con ganas. Cuando veo a un alemán que está devorando carne, disfruto yo más del espectáculo que el propio alemán.

Cuando un alemán me dice que come carne, lloro de emoción. Ayer vi una pegatina que decía “comer carne era ayer”. Después de leer la pegatina reflexioné unos minutos. Llegué a la conclusión de que soy una troglodita. Después de llegar a la conclusión de que soy una troglodita, llegué a otra conclusión: pensé también que me gusta mucho ser una troglodita, y pensé también que me gusta pensar que soy una troglodita mientras me como un buen bistec.

Años atrás, era incluso más troglodita que ahora. Cuando alguien me decía que era vegetariano ¡pum! una luz roja se encendía en mi interior, empezaba a sonar y a girar y me decía “alarma, alarma, no te fíes de esa persona” (no me preguntéis por qué, es absurdo, lo sé). Como he dicho, esto era antes, cuando era una persona más troglodita que ahora. Esto era antes, antes de vivir en la ciudad de los veganos: Berlín.

En Berlín se lee más la palabra Vegan que la palabra Mickey Mouse en Disneylandia. Desde que vivo en Berlín he visto la más amplia variedad de productos, locales y personas veganas. Cruasanes, botas, bocadillos, sopas, camisetas, tomates, familias, niños, perros. Por cierto, ¿come carne el perro de un vegano? Así que me tuve que rendir. Si empezaba a sonar una alarma en mi interior cada vez que escuchaba la palabra vegano, me iba a arruinar comprando ibuprofeno para el dolor de cabeza.

Ahora me ocurre lo contrario: si alguien me dice que es vegano, me tranquilizo. Porque eso me hace recordar que vivo en un mundo en el que la gente puede elegir lo que come. En mi mundo, la gente no pasa hambre, trabaja para comprarse ropa, un teléfono de última generación o ir al cine. En mi mundo no hay una guerra. En mi mundo, la gente pasa frío en invierno, pasa calor en verano y decide si deja de fumar o de comer carne. Eso es un privilegio. Siento que vivo en un mundo privilegiado y que soy afortunada por ello. Y esto es en lo que pienso cada vez que veo donuts veganos.

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Unidad didáctica sobre el artículo. Nivel Avanzado (B2)

Esta unidad didáctica es para alumnos de español como lengua extranjera de nivel avanzado (B2). Trabajamos el tema del veganismo. Empezamos dando nuestra opinión sobre el tema y usando algunas frases de subjuntivo. Se presenta un texto relacionado con el tema de ser vegano y a continuación diez preguntas de comprensión. Finalmente se trabajan las locuciones verbales. Se buscan algunas en el texto leído y se presentan algunas nuevas.

Unidad didáctica: ¿Botas veganas? Nivel Avanzado (B2)