Argentina es un país bastante grande, el octavo más grande del mundo para ser exactos. Al ser un territorio con una forma mucho más larga que ancha presenta una variedad de climas y biomas que van desde la selva subtropical o el desierto -en el norte-, hasta paisajes en el sur que podríamos encontrar, por ejemplo, en Escandinavia. Esta diversidad geográfica le da a Argentina un atractivo turístico más allá del tango, el fútbol y la carne… ¿Y qué mejor manera de disfrutar de la naturaleza que practicar la acampada? Ok, bueno, un hotel tampoco estaría mal, pero vamos,  la experiencia de clavar tu carpa (o “tienda de campaña” como se dice en España) es algo maravilloso. Claro, solo si el tiempo tiene compasión con los acampantes…

Creo que los argentinos que viajan pueden dividirse en dos grandes grupos: los que hacen camping y los que no. Con respecto a este tema no hay grises: acampas o no. No existe eso de “acampar me gusta, pero no mucho…”.  Dentro del grupo de gente que practica el “culto” del camping hay gente muy diferente, desde andinistas y gente superequipada y “pro” hasta hippies de todas las edades que prácticamente viven siempre de acampada.

Encuentro un buen lugar, armo la carpa, desarmo la carpa, busco otro buen lugar. Aunque la idea de acampar es siempre la misma, existen diferentes tipos de campings. Existen, claro, los clásicos campings –municipales o privados- donde además de lugares bien delimitados para poner tu carpa se ofrecen otros servicios adicionales como baño, duchas, parrillas, quinchos, electricidad e incluso Wi-Fi. Por otro lado, hay una posibilidad de camping un poco más radical: son los llamados “campings agrestes”, usualmente en reservas naturales, donde lo único que ofrecen es la posibilidad de acampar. Yo, personalmente, prefiero los agrestes, ya que pienso que la experiencia y el contacto con la naturaleza son un poco más profundos. Es que muchas veces las personas buscamos en el camping una alternativa radicalmente diferente a la vida urbana, gris y ruidosa de la ciudad. ¿Y ustedes qué prefieren?

Algunas de las zonas más atractivas para hacer camping en Argentina según la región son:

  • Los Esteros del Iberá, en el noreste, en la provincia de Corrientes.
  • Tilcara y Humahuaca, en el noroeste, en la provincia de Jujuy.
  • Malargüe, en el oeste junto a la cordillera de los Andes, en la provincia de Mendoza.
  • El Chaltén, en la patagónica provincia de Santa Cruz. Este pueblito de 1.500 habitantes quizás es uno de los lugares más espectaculares de la Patagonia argentina, ideal para el senderismo. De hecho, en el año 2015 Lonely Planet lo ubicó en la segunda posición en el ranking de “mejores ciudades del mundo por conocer”. Nada mal.

La verdad es que en Argentina las posibilidades de camping son múltiples, y como dijimos, no solo es una variante muchísimo más barata a un hotel (muchos campings pueden costar el equivalente a 3 o 4 euros la noche) sino que también es una fantástica oportunidad para conocer el país y conectar con la naturaleza.

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Fran Tursi
Fran nació en Haedo, en lo profundo de la provincia de Buenos Aires, Argentina, donde vivió casi toda su vida. Allí estudió Literatura y desarrolló y refinó sus gustos e intereses. Jugador de fúbol frustrado, articula su vida entre la enseñanza del español y la música. Vive en Berlín desde el 2013.