Al noreste de la Península Ibérica hay una comarca llamada La Garrotxa, situada en Girona. La Garrotxa es tierra de volcanes. Estos volcanes han servido de inspiración para crear el Festival del Foc i de la Llum (Festival del Fuego y de la Luz) en Olot, capital de la Garrotxa.

¿Quién dice que la magia no existe? Si habéis dejado de creer en la magia, tenéis que ir al festival que se celebra en Olot a principios de noviembre. La noche, la luz y el fuego son los protagonistas de este festival, que dura solamente seis horas (el pasado 2016 se celebró el sábado 12 de noviembre).

El sol se pone, las luces de la ciudad se apagan, el centro de la ciudad queda a oscuras y empieza el festival. Cerca de 60 instalaciones de luz decoran la ciudad.

Arquitectos, escenógrafos, compañías de teatro, músicos, escultores y niños son los artistas que crean este espectáculo luminoso bautizado con el nombre de Lluèrnia. Este espectáculo consiste en diversas performances, en juegos de luces y sombras, monumentos iluminados, edificios emblemáticos iluminados en su interior…

Algunas de estas instalaciones han sido, por ejemplo, la excursión con linternas hasta el cráter del volcán de Montsacopa, una vez allí, se hizo una recreación del nacimiento del volcán. La música acompañaba el acto.

Otra de las instalaciones fue la proyección de bombillas que se encendían y apagaban al ritmo del latido del corazón.

Otro evento destacable es el que tuvo lugar en el patio del antiguo hospital de Olot. En la que se daba al visitante la oportunidad de tener la luna en sus manos. Tal como suena. El visitante tenía que seguir un camino guiado por cubos llenos de agua y de luz sin saber qué encontraría al final del camino. Una vez finalizado el trayecto, se encontraba con una luna inmensa. Unos cestos de mimbre llenos de agua reflejaban la luz de la luna.

La música no podía faltar en el festival, así pues, también ha jugado un papel importante. Pascal Comelade, músico francés-catalán de gran reputación (ha colaborado en alguna ocasión con PJ Harvey), puso la banda sonora a una instalación, en la que las luces y las sombras bailaban al ritmo de la música.

Otra instalación apostaba por la mezcla de los sentidos: la vista, el oído y el olfato. Así pues, esta instalación constaba de fuego, humo, música y distintos tipos de aromas.

Incluso algún año ha participado la compañía teatral La Fura dels Baus. Conocida por su calidad y peculiaridad.

El festival de Olot tiene como referente el festival que se celebra en la ciudad de Lyon, La Fête des Lumières.

Los impulsores del festival son el grupo de diablos Pim Pam Pum Fuego, que no son diablos de verdad. En Cataluña son típicos los grupos de diablos, que una vez al año, en las fiestas del pueblo, se dedican a perseguir a los más temerosos con fuegos artificiales. Una pesadilla para los más prudentes, la noche más divertida del año, para los más inconscientes.

Esta vez no se trata de perseguir con fuego a la gente, el Festival del Fuego y de la Luz es apto para todos, para prudentes y para inconscientes, para niños, padres, abuelos y turistas. Así que, no dejéis de creer en la magia que a veces nos regala la vida, y si no sabéis qué hacer el próximo mes de noviembre, acercaos a Olot y disfrutad de la luz y de la noche.

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