El tema de hoy es especialmente atractivo para cualquier artista. El sueño, sus mundos y todo lo que él evoca da pie a grandes y bellas creaciones. En lo que a mi sección se refiere, el sueño también ha dado mucho de sí: desde clásicos de la primera mitad del siglo XX como El gabinete del doctor Caligari (1920) o El perro andaluz (1929), o las ya inmortales Ocho y medio (1963) de Fellini, Brazil (1985) o Matrix (1999).

Yo he querido hablar de Alejandro Amenábar y de su segundo largometraje, Abre los ojos.

Creo que ya hablé anteriormente del director español (de nacimiento chileno). En 1996 se convirtió en una gran revelación cuando se estrenó su primer largometraje, Tesis, un thriller psicológico sobre las snuff movies, que perturbó al público y la crítica. Pues un año más tarde, el innovador director reapareció con Abre los ojos, para introducir al espectador, de nuevo, en el thriller psicológico.

El protagonista de la película es César, un joven guapo, rico y de mucho éxito con las chicas pero con pocas ganas de compromiso. El día de su cumpleaños, celebra una fiesta en su casa, y allí conoce a Sofía, una compañera de estudios de su mejor amigo Pelayo. Tras pasar unas horas con ella, queda totalmente enamorado. Pero al día siguiente, Nuria, una de sus amantes, lo engatusa para que suba con ella a su coche y, muerta de celos, provoca un accidente. Sofía muere y a César le queda la cara totalmente desfigurada, convirtiéndolo en un auténtico monstruo. A partir de ahí, César entra en una verdadera pesadilla.

Con un argumento sencillo en el que el exitoso protagonista se enfrenta a sus peores miedos (el rechazo, el fracaso o la soledad), Amenábar juega con lo onírico. A través de una trama de suspense, en la que en ciertas escenas se ve claramente su homenaje al inigualable Alfred Hitchcock (comparar la escena de la aparición de Sofía con la famosa escena de Kim Novak en  Vértigo, 1958), engaña de la misma manera al espectador y al protagonista. En un ritmo frenético de engaños y puntos de giro, César duda de lo que es real y qué es un sueño hasta finalizar en un desenlace inesperado.

La película no tuvo tanto éxito como Tesis (porque no es tan buena) pero fue bien valorada. Consiguió la mención especial a la dirección en el Festival de Berlín y el premio a mejor película en el Festival de Tokyo. En los Premios Goya, aunque fue nominada a diez categorías, no ganó ninguno. Tuvo la mala suerte de competir con buenos films en esa edición: Martín Hache (de la cual ya hablé), La buena estrella, Familia o La flor de mi secreto.

Como curiosidad, en 2011 el director estadounidense Cameron Crowe hizo un remake con Tom Cruise y, de nuevo interpretando a Sofía, Penélope Cruz, titulada Vanilla Sky.

Ficha técnica

Año: 1997
Género: Thriller psicológico
Duración: 117 minutos
Dirección:  Alejandro Amenábar
Guion:  Alejandro Amenábar, Mateo Gil
Protagonistas: Eduardo Noriega (César), Penélope Cruz (Sofía), Najwa Nimri (Nuria), Fele Martínez (Pelayo)

Tráiler de la película Abre los ojos

¡Léeme este artículo!

Más artículos de esta edición

El tema de hoy es especialmente atractivo para cualquier artista. El sueño, sus mundos y todo lo que él evoca da pie a grandes y bellas creaciones. En lo que a mi sección se refiere, el sueño también ha dado mucho de sí: desde clásicos de la primera mitad del siglo XX como El gabinete del doctor Caligari (1920) o El perro andaluz (1929), o las ya inmortales Ocho y medio (1963) de Fellini, Brazil (1985) o la ya inmortal Matrix (1999).

Yo he querido hablar de Alejandro Amenábar y de su segundo largometraje, Abre los ojos.

Creo que ya hablé anteriormente del director español (de nacimiento chileno) Alejandro Amenábar. En 1996 se convirtió en una gran revelación cuando se estrenó su primer largometraje, Tesis, un thriller psicológico sobre las snuff movies, que perturbó al público y la crítica. Pues un año más tarde, el innovador director reapareció con Abre los ojos, para introducir al espectador, de nuevo, en el thriller psicológico.

El protagonista de la película es César, un joven guapo, rico y de mucho éxito con las chicas pero con pocas ganas de compromiso. El día de su cumpleaños, celebra una fiesta en su casa, y allí conoce a Sofía, una compañera de estudios de su mejor amigo Pelayo. Tras pasar unas horas con ella, queda totalmente enamorado. Pero al día siguiente, Nuria, una de sus amantes, lo engatusa para que suba con ella a su coche y, muerta de celos, provoca un accidente. Ella muere y a César le queda la cara totalmente desfigurada, convirtiéndolo en un auténtico monstruo. A partir de ahí, César entra en una auténtica pesadilla.

Con un argumento sencillo en el que el exitoso protagonista se enfrenta a sus peores miedos (el rechazo, el fracaso o la soledad), Amenábar juega con lo onírico. A través de una trama de suspense, en la que en ciertas escenas se ve claramente su homenaje al inigualable Alfred Hitchcock (comparar la escena de la aparición de Sofía con la famosa escena de Kim Novak en  Vértigo, 1958), engaña de la misma manera al espectador y al protagonista. En un ritmo frenético de engaños y puntos de giro, César duda de lo que es real y qué es un sueño hasta finalizar en un desenlace inesperado.

La película no tuvo tanto éxito como Tesis (porque no es tan buena) pero fue bien valorada. Consiguió la mención especial a la dirección en el Festival de Berlín y el premio a mejor película en el Festival de Tokyo. En los Premios Goya, aunque fue nominada a diez categorías, no ganó ninguno. Tuvo la mala suerte de competir con buenos films en esa edición: Martín Hache (de la cual ya hablé), La buena estrella, Familia o La flor de mi secreto.

Como curiosidad, en 2011 el director estadounidense Cameron Crowe hizo un remake con Tom Cruise y, de nuevo interpretando a Sofía, Penélope Cruz, titulada Vanilla Sky.

Ficha técnica

Año: 1997
Género: Thriller psicológico
Duración: 117 minutos
Dirección:  Alejandro Amenábar
Guion:  Alejandro Amenábar, Mateo Gil
Protagonistas: Eduardo Noriega (César), Penélope Cruz (Sofía), Najwa Nimri (Nuria), Fele Martínez (Pelayo)

¡Léeme este artículo!

Más artículos para principiantes

COMPÁRTELO
Artículo anterior¿Cómo duermen los animales?
Siguiente artículo10 alimentos para dormir o para quedarse despierto
Sara da Pena
Nació en Barcelona y vive en el barrio del Raval. Es redactora y lleva las redes sociales en un programa literario de tele. Además, una vez al mes reúne a editores y escritores en un Taller de Lectura. Es adicta a las películas y las series, y jamás lee un argumento antes de verlas.