originalSucede a menudo, cuando eres joven, que descubres un libro, una canción o, como en este caso, una película y te fascinas tanto por ella que llegas a obsesionarte. Además de mirarla cien veces, empiezas a seguir a su director (o incluso a los actores que aparecen en ella). A mí me sucedió esto cuando vi, con 14 años, Tierra de Julio Medem. Me fascinó tanto que decidí ver todo lo que había hecho el director vasco. Desgraciadamente, aquella era solo su tercera película y solo pude disfrutar de las dos anteriores: Vacas (1992) y La ardilla roja (1993). Ambas me fascinaron también, claro. Julio Medem tenía un universo muy particular en que mezclaba imagen y poesía, creaba películas enigmáticas y atrayentes, con una pureza muy característica. Después de Tierra vino la maravillosa Los amantes del círculo polar (1998) e incluso pudimos ver con cierto gusto Lucía y el sexo (2001). Pero a partir de ahí, todo fue a peor y, a lo largo de los últimos años, ha conseguido hacer también películas muy malas. Pero este es otro tema, que podemos tratar más adelante.

Hoy quiero hablar de Tierra, una de mis favoritas, una auténtica joya de personajes enigmáticos, una naturaleza árida y con un argumento, aparentemente simple, pero en realidad muy complejo.

Ángel (interpretado excelentemente por el actor español Carmelo Gómez) llega a un pueblo con la misión de fumigar los campos de viñas. Los viñedos están infectados de cochinilla, un insecto de dos centímetros y catorce patas, que hace que el vino salga con sabor a tierra. Pero Ángel es un hombre bipolar y esquizofrénico, que para no volverse loco necesita pensar que una parte de él mismo está muerto y, como tiene una imaginación inmensa, ha creado un personaje que le habla desde su cabeza. Ángel se cree medio hombre, medio ángel, cree estar medio vivo, medio muerto. Está loco pero en su caso la locura es una forma de vivir la vida.

En el pueblo conoce a dos mujeres totalmente opuestas. Ángela es una madre tímida y dulce, una mujer resignada que acepta la vida que lleva. Simboliza la estabilidad, la seguridad y, en ella, Ángel proyectará su mitad celestial. Mari es una joven descarada y sensual, una Lolita que, a pesar de su edad, quiere cambiar, necesita algo nuevo, necesita enamorarse. Ángel verá en Mari su mitad terrenal. Pero en medio de esa dualidad que enamora y fascina a Ángel, también está Patricio. Este campesino, un bruto de pueblo, machista y no muy listo, es marido de Ángela y amante de Mari. Eso hace que para Ángel sea imposible amar en ese pueblo, que está totalmente revolucionado desde la llegada de ese extraño fumigador.

Tierra es una historia en la que constantemente se oponen los contrarios, una historia de bipolaridades. Una historia de amor, de pasión, de deseo, de tristeza y también de esperanza. Un poema visual en el que se puede ver ese surrealismo que Julio Medem hace verosímil.

Ficha técnica

Año: 1996
Género: drama
Duración: 120 minutos
Dirección: Julio Medem
Fotografía: Javier Aguirresarobe
Guión: Julio Medem
Protagonistas: Carmelo Gómez (Ángel), Emma Suárez (Ángela), Silke (Mari), Karra Elejalde (Patricio).

Escena de "Tierra"

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Sara da Pena
Nació en Barcelona y vive en el barrio del Raval. Es redactora y lleva las redes sociales en un programa literario de tele. Además, una vez al mes reúne a editores y escritores en un Taller de Lectura. Es adicta a las películas y las series, y jamás lee un argumento antes de verlas.