Cercano a sus 84 años, el artista Fernando Botero es una de las figuras colombianas más reconocidas internacionalmente. Tal vez te resulte familiar alguna de sus pinturas o esculturas que se caracterizan por el agrandamiento y la deformación de volúmenes. Cuando residía en México, Botero pintó el cuadro Naturaleza muerta con mandolina, y es en ese momento cuando descubrió la posibilidad de aumentar el volumen de las formas, creando así el estilo que lo definiría como artista.

Photo by Simon31
Photo by Simon31

Aunque el estilo de Botero puede definirse como único, su crecimiento como artista está marcado por múltiples corrientes. Su obra recoge en primer lugar una formación autodidacta, en la cual experimentó con diferentes escuelas artísticas.
Se puede ver en su pintura, por ejemplo, la influencia renacentista y una fuerte presencia de la pintura colonial y popular de Colombia en el siglo XIX, además de cierta inspiración encontrada en la escuela muralista mexicana.

Las pinturas y esculturas de Botero han dado la vuelta al mundo. Sus exposiciones han estado presentes en ciudades de Rusia o Dubái y ha sido uno de los pocos artistas en exponer en grandes avenidas, como los Campos Elíseos en París o la Gran Avenida en Nueva York. Pero antes de llegar a ser tan reconocido mundialmente, los inicios de Botero fueron similares a los de cualquier otro artista.

Photo by Cea.
Photo by Cea.

En 1952 llegó en barco a Europa, exactamente a Barcelona para posteriormente establecerse en Madrid. Allí, para buscar sustento, vendía sus dibujos y pinturas a las afueras del Museo del Prado, lugar al que solía ir constantemente para buscar inspiración en pintores como Velázquez o Goya.

La vida del pintor también presenta sus altibajos. En 1970, cuando su fama se encontraba en un momento importante, nació su hijo Pedro. Este moriría tan solo cuatro años después en un accidente de tráfico en España. La muerte de su hijo causó varios estragos en su vida, entre ellos la separación de su esposa y madre de su hijo, además de experimentar cambios profundos en su producción artística.

Sin duda la obra de Botero despierta diferentes opiniones entre el público. El artista desafía los volúmenes normales de los objetos y las personas, presentando una apariencia no tan familiar para la mayoría de nosotros y que muchas veces puede confundirse con fealdad. Más allá de esto, cada muestra artística de Botero cuenta una historia, aunque no parece ser razón suficiente para convencer a algunas personas.

Tal vez a quien menos le gusta la obra de este cotizado artista es a los integrantes de la agrupación colombiana Odio a Botero. Esta banda de “punk-rock”, originaria de Bogotá, es considerada como uno de los mejores representantes de este género en el país. La temática de sus canciones encierra críticas y burlas a la sociedad. Como bien reza el nombre de la agrupación, sus integrantes odian a Botero y no tienen ningún reparo en afirmarlo, como dijeron en una entrevista, lo odian “porque es muy mediocre y solo sabe hacer gordas”.

Clicando aquí podéis ver y escuchar la canción

Como vemos, Fernando Botero es capaz de despertar todo tipo de reacciones. Si quieres saber más sobre su vida y obra, puedes ver el documental colombiano, El mundo rotundo de Fernando Botero. Te dejamos aquí el tráiler:

 

¡Léeme este artículo!

Más artículos de esta edición

Receta: ajiaco

Cercano a sus 84 años, Fernando Botero es uno de los artistas colombianos más reconocidos internacionalmente. Puede resultarte familiar alguna de sus pinturas o esculturas, caracterizadas por el agrandamiento y la deformación de volúmenes. Cuando residía en México, Botero pintó el cuadro Naturaleza muerta con mandolina y es, en ese momento, cuando descubre la posibilidad de aumentar el volumen de las formas. Así crea su estilo definitorio.

Aunque el estilo Botero puede definirse como único, su crecimiento artístico está marcado por muchas corrientes. Primero fue autodidacta y experimentó con diversos estilos. Se puede ver en su pintura, por ejemplo, la influencia renacentista y una fuerte presencia de la pintura colonial y popular de Colombia en el siglo XIX, además de cierta inspiración encontrada en la escuela muralista mexicana.

Las pinturas y esculturas de Botero han dado la vuelta al mundo. Sus exposiciones han estado presentes en ciudades de Rusia o Dubái, y ha sido uno de los pocos artistas en exponer en grandes avenidas: los Campos Elíseos en París o la Gran Avenida en Nueva York. Pero antes de ser tan reconocido mundialmente, los inicios de Botero son similares a los comienzos de cualquier otro artista.

En 1952 llega en barco a Europa, exactamente a Barcelona para posteriormente establecerse en Madrid. Allí, para buscar sustento, vendía sus dibujos y pinturas a las afueras del Museo del Prado, lugar donde iba frecuentemente para buscar inspiración en pintores como Velázquez o Goya.

La vida del pintor también presenta altibajos. En 1970, cuando su fama se encontraba en un momento importante, nació su hijo Pedro. Este murió solo cuatro años después en un accidente de tráfico en España. La muerte de su hijo causó varios problemas en su vida, entre ellos la separación de su esposa y madre de su hijo, y además experimentó cambios profundos en su producción artística.

Sin duda la obra de Botero despierta diferentes opiniones entre el público. El artista desafía los volúmenes normales de las cosas y personas, y les da una apariencia distinta. Muchas veces puede confundirse con fealdad, pero cada obra artística de Botero cuenta una historia. Aunque esto no convence a algunas personas, por ejemplo, a los componentes del grupo musical Odio a Botero.

Esta banda de “punk-rock”, originaria de Bogotá, se considera uno de los mejores representantes de este género en el país. La temática de sus canciones encierra críticas y burlas a la sociedad. Sus integrantes odian a Botero y no lo disimulan. En una entrevista dijeron odiarlo “porque es muy mediocre y solo sabe hacer gordas”.

Fernando Botero puede despertar todo tipo de reacciones. Si quieres saber más sobre su vida y obra, puedes ver el documental colombiano El mundo rotundo de Fernando Botero. Te dejamos aquí el tráiler:

¡Léeme este artículo!

Más artículos para principiantes

Quiz: ¿Quién odia a Botero?

¿Has entendido bien el artículo?

¡Compruébalo ahora! El nivel de este cuestionario es avanzado.

Más artículos con Quiz

Agua cara siempre es mala

Beber agua del grifo en Barcelona es un infierno. Sabe mal, no es transparente, tiene mucha cal y no sacia la sed. No es...

El mundo tiene sed

Mientras me documentaba para escribir este artículo, nos quedamos sin agua en el bloque de pisos donde vivo. Antes de ir a dormir observé...

El agua y la religión

Para cuidar bien a un animalito solo tienes que hacer dos cosas: asegurarte de que tiene comida y asegurarte de que tiene bebida. Todo...